En línea con mi reflexión sobre el kairos, que concluía en el esfuerzo necesario con que hay que tender al conocimiento introspectivo y profundo de sí mismo, es lógico ahora que hagamos nuestra esta máxima tan famosa como mal entendida: "conócete a ti mismo", Γνῶθι σεαυτόν.
En esta ocasión nos adentraremos en las profundidades de las enseñanzas de Pittakos de Mitilene, con el precepto: "Reconocer la oportunidad favorable" (Γίγνωσκε καιρόν).