Al centrarse aquí en el destino de los niños de Oriente, Ariane regresa para dar testimonio de su propia infancia, impregnada de una mezcla de exilio, abundancia de culturas y diversidad religiosa.
Este artículo pretende retomar el sentido de la Navidad para recordarnos, aunque parezca lejos de ser una certeza, que el único camino viable para la humanidad es el de la paz.
¿Cuál es el resultado para la humanidad cuando ha olvidado su dimensión esencial?