Cuando las épocas se tornan totalitarias, la verdad reside principalmente en lo que no se nombra. Siempre debemos cuestionar lo que se nos muestra como obvio y lo que se nos oculta.
Y, por supuesto, existen grados de shock traumático.
Estos grados también dependen de la reacción de quienes te rodean cuando recibes el shock traumático.